RD prueba alertas móviles y drones para emergencias
Tecnología para responder mejor ante desastres en RD

República Dominicana dio un paso relevante en el uso de tecnología para la gestión de emergencias durante el Simulacro Nacional de Evacuación por Terremoto. El Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 puso a prueba el sistema Cell Broadcast para alertas móviles masivas y el VAPRE-M2, una plataforma de drones autónomos diseñada para apoyar la evaluación rápida de incidentes.
La prueba formó parte de la sexta edición del simulacro nacional, que movilizó a más de 3.2 millones de personas en todo el país. El ejercicio tuvo como objetivo reforzar la preparación ciudadana e institucional ante un posible terremoto de gran magnitud, además de comprobar la capacidad operativa de nuevas herramientas tecnológicas de comunicación y respuesta.
Según el COE y el Sistema 9-1-1, la alerta enviada a teléfonos móviles mediante Cell Broadcast fue recibida por más del 50% de la población durante el ejercicio. Aunque el resultado no representa una cobertura total, demuestra que el país ya cuenta con una capacidad funcional para emitir avisos simultáneos a una parte significativa de la ciudadanía en situaciones de riesgo.
Alertas más rápidas y geolocalizadas
El sistema Cell Broadcast permite enviar mensajes de emergencia de manera simultánea a los teléfonos móviles ubicados dentro de una zona geográfica determinada. A diferencia de un mensaje SMS tradicional, que debe recorrer una base de datos de números y puede congestionarse en situaciones de alta demanda, esta tecnología está concebida para distribuir una misma alerta a todos los dispositivos compatibles conectados a las antenas de un área específica.
En un escenario real, esta capacidad puede utilizarse para comunicar instrucciones urgentes ante terremotos, huracanes, inundaciones, incendios, deslizamientos, evacuaciones preventivas u otros eventos que requieran una reacción inmediata.
Un mensaje de alerta pública bien diseñado podría incluir información concreta como:
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El tipo de emergencia detectada.
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La zona afectada o bajo advertencia.
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La acción inmediata recomendada.
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Rutas, refugios o puntos de encuentro cuando corresponda.
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Fuentes oficiales donde confirmar información y evitar rumores.
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Por ejemplo, ante una inundación repentina, una alerta geolocalizada podría indicar: “Alerta de crecida: evite cruzar el río Ozama en los sectores señalados. Diríjase a zonas elevadas y siga las instrucciones del COE”. La rapidez y claridad del mensaje puede ayudar a reducir la exposición al riesgo, especialmente cuando las personas están fuera de casa o no tienen acceso inmediato a televisión, radio o redes sociales.
Drones para la primera respuesta
El simulacro también permitió probar el sistema VAPRE-M2, siglas de Vehículo Aéreo de Primera Respuesta a Emergencias. Se trata de una plataforma de drones de despliegue autónomo que puede enviar imágenes, video en tiempo real y datos térmicos hacia el Centro Integral de Despacho del 9-1-1.
La utilidad práctica de esta tecnología es importante. Tras un terremoto, inundación o incendio, los equipos de emergencia necesitan saber rápidamente qué zonas presentan mayores daños, dónde hay vías bloqueadas, cuáles comunidades están aisladas y en qué puntos existen riesgos adicionales. Un dron puede ofrecer una primera lectura visual sin exponer de inmediato a personal de rescate a estructuras inestables, áreas inundadas o zonas de difícil acceso.
La infraestructura instalada para VAPRE-M2 permite alcanzar más del 85% del territorio del Distrito Nacional, de acuerdo con el Sistema 9-1-1. Esta capacidad puede apoyar operaciones de evaluación de daños, búsqueda, coordinación logística y priorización de recursos durante una emergencia.
El uso de drones no sustituye a bomberos, rescatistas, Defensa Civil, ambulancias ni brigadas técnicas. Su función es complementar la respuesta humana con información rápida y útil para tomar decisiones en los primeros minutos, que suelen ser determinantes durante una crisis.
Tecnología y brecha digital
La prueba de Cell Broadcast ocurre en un contexto de adopción tecnológica creciente en República Dominicana. La Encuesta Nacional de Actividad Económica 2025, divulgada por la Oficina Nacional de Estadística, indica que el 94.7% de las empresas formales cuenta con acceso a internet y que el 35% de las empresas conectadas ya utiliza herramientas de inteligencia artificial para consultas o tareas operativas.
Estos datos revelan que la transformación digital empresarial está avanzando. La conectividad se ha convertido en una base para ventas, facturación, comunicación, atención al cliente, operaciones administrativas, análisis de información y automatización de procesos. La adopción de IA sugiere, además, que una parte significativa de los negocios formales ya está explorando herramientas que pueden elevar la productividad y agilizar tareas repetitivas.
En el campo de las telecomunicaciones, República Dominicana destaca en cobertura móvil 5G: es el único país de América Latina y el Caribe donde esa cobertura supera el 70%, según datos citados de la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Sin embargo, la cobertura de redes de banda ancha fija en los hogares permanece por debajo de 40%, una brecha que limita el acceso equitativo a servicios digitales de calidad.
Esta diferencia importa especialmente en materia de prevención y gestión de emergencias. Una alerta móvil puede llegar a muchas personas, pero su efectividad depende de factores como la compatibilidad del dispositivo, la disponibilidad de señal, el estado de carga de los celulares, la comprensión del mensaje, la accesibilidad para personas con discapacidad y la confianza ciudadana en la información oficial.
El reto: cobertura y preparación
Lograr que más del 50% de la población reciba una alerta durante un simulacro representa una señal positiva, pero también establece una tarea pendiente. En una emergencia real, cada minuto cuenta y la aspiración debe ser ampliar gradualmente la cobertura, garantizar interoperabilidad entre operadoras y teléfonos, fortalecer protocolos institucionales y educar a la población sobre cómo reaccionar cuando reciba un aviso oficial.
La tecnología funciona mejor cuando está acompañada de cultura de prevención. Por ello, los simulacros, las campañas educativas, las rutas de evacuación visibles, los protocolos familiares y los planes de continuidad operativa para empresas deben avanzar junto con las nuevas plataformas digitales.
Para ciudadanos y empresas, algunas medidas básicas siguen siendo fundamentales:
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Identificar rutas de evacuación y puntos seguros en el hogar, trabajo o centro educativo.
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Preparar un plan familiar de comunicación para casos en que las redes se congestionen.
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Mantener los teléfonos cargados y activar las alertas de emergencia disponibles en el dispositivo.
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Verificar la información a través de canales oficiales del COE, 9-1-1, Defensa Civil y autoridades locales.
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Evitar difundir capturas, audios o mensajes no verificados durante una emergencia.
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Incluir planes de respuesta y comunicación interna en negocios, edificios residenciales y comunidades.
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La prueba de alertas móviles y drones del 9-1-1 no resuelve por sí sola los desafíos de prevención ante desastres, pero confirma una dirección necesaria: utilizar la tecnología para llegar más rápido a la ciudadanía, comprender mejor lo que ocurre en el terreno y coordinar una respuesta más informada.
Con Cell Broadcast, drones autónomos, mayor adopción digital empresarial y una red móvil en evolución, República Dominicana cuenta con herramientas para modernizar su gestión de emergencias. El próximo paso será ampliar el alcance, fortalecer la inclusión y convertir la innovación tecnológica en protección efectiva para toda la población.



