Protestas por apagones continúan en Gran Santo Domingo

Las protestas por servicios básicos han continuado intensificándose en distintos sectores del Gran Santo Domingo, especialmente en los municipios de Santo Domingo Oeste y Santo Domingo Norte, donde los residentes mantienen manifestaciones contra las prolongadas interrupciones eléctricas.
Crisis energética persistente
Los apagones prolongados de hasta 12 horas han generado un malestar generalizado en las comunidades, provocando protestas con quemas de neumáticos y cierre de vías principales. En Villa Mella, los moradores se lanzaron a las calles denunciando dos días consecutivos sin energía eléctrica.
La situación se ha agravado en sectores como Los Corales de Santo Domingo Este, donde los residentes sufrieron interrupciones intermitentes desde las 7:00 PM hasta las 6:00 AM debido a averías en el circuito RCL 168 de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste).
Movilizaciones organizadas
El Frente Amplio convocó a una caminata-protesta en Santo Domingo Este exigiendo rebajas en los precios de alimentos y medicamentos, además de protestar contra los apagones y por la rebaja de la tarifa eléctrica. La manifestación partió desde la bomba de Los Mina con demandas que incluyen mejoras en el servicio de agua potable y el arreglo de la planta de tratamiento de Los Tres Brazos.
Reclamos comunitarios
En Santo Domingo Norte, la comunidad de Jamaica paralizó la avenida Antonio Guzmán, próxima al aeropuerto La Isabela, demandando construcción de calles, acceso a agua potable, una escuela y transporte escolar. Los dirigentes comunitarios expresaron su cansancio ante las “promesas incumplidas” y el abandono gubernamental.
Impacto en la población
Las suspensiones eléctricas han provocado daños en electrodomésticos y pérdidas de productos en establecimientos comerciales. Las familias han tenido que desconectar neveras, abanicos y otros equipos para evitar daños mayores causados por las fluctuaciones del servicio.
Demandas urgentes
Los manifestantes exigen soluciones inmediatas que incluyen estabilización del suministro eléctrico, reducción de tarifas, mejoramiento del servicio de agua potable y construcción de infraestructura básica en las comunidades más necesitadas.
Las autoridades gubernamentales reconocen que los apagones representan un problema que “le quiebra el pulso” al gobierno, mientras las empresas distribuidoras como Edeeste continúan arrastrando deficiencias estructurales desde sus inicios.



