Países debaten vetos digitales para menores
Crece el impulso global por limitar redes

En diciembre de 2025, Australia se convirtió en el primer país del mundo en prohibir el acceso a redes sociales para menores de 16 años, una medida que ya comienza a inspirar a gobiernos de Europa, Asia y África. El proyecto, diseñado para reducir el impacto negativo de los algoritmos en la salud mental adolescente, obliga a plataformas como TikTok, Instagram, Facebook y YouTube a verificar la edad real de sus usuarios o enfrentar multas millonarias.
En Suiza, la ministra de Interior Elisabeth Baume-Schneider abrió el debate sobre una posible legislación similar, afirmando que “debemos proteger mejor a nuestros niños”. Mientras tanto, el Reino Unido, bajo el liderazgo de Keir Starmer, reevalúa su postura tras declarar inicialmente su oposición a un veto total. El ministro de Salud, Wes Streeting, advirtió que las redes sociales hoy fomentan “bullying, intimidación y radicalización”.
Fuera de Europa, países como Kazajistán y Malasia trabajan en sistemas de verificación por identidad digital que prohibirán el acceso a plataformas sociales sin control parental hasta los 16 años. Nigeria y Dinamarca también han anunciado discusiones sobre la edad mínima para registrarse, mientras el Parlamento Europeo ya respalda un estándar comunitario de 16 años.
El caso australiano marca un antes y un después en las políticas de internet. Aunque las grandes tecnológicas han expresado su preocupación por el riesgo de empujar a los jóvenes hacia espacios menos regulados, el debate global sobre la salud digital infantil no parece tener marcha atrás.



