ONU denuncia matanza de civiles con drones en Sudán

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU confirmó que al menos 57 civiles, incluidos 15 niños, perdieron la vida en ataques con drones en cuatro estados de Sudán durante los días 15 y 16 de febrero de 2026. Los ataques fueron atribuidos tanto a las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) como a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), dos facciones enfrentadas desde abril de 2023 en uno de los conflictos armados más devastadores del mundo.
El ataque más mortífero ocurrió el 15 de febrero en el mercado Al Safiya, en la localidad de Sudari, en Kordofán del Norte. Un dron presuntamente operado por las SAF impactó cuando el mercado estaba lleno de civiles, entre ellos mujeres, niños y ancianos, causando 28 muertos y 13 heridos. Al día siguiente, otro dron atribuido a las SAF destruyó un albergue para personas desplazadas en Al Sunut, Kordofán Occidental, matando a 26 civiles, 15 de ellos niños que ya habían huido de la violencia en otras zonas del país.
Los ataques no se limitaron a mercados y refugios. Dos escuelas primarias en Dilling, Kordofán del Sur, fueron alcanzadas por drones de las RSF el 16 de febrero, mientras que el Hospital Al-Mazmoun en el estado de Sennar fue golpeado el día anterior, dejando al menos tres civiles muertos. La comunidad internacional reaccionó con dureza: Reino Unido, Canadá y la Unión Europea emitieron una declaración conjunta condenando los ataques y advirtiendo que podrían constituir crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó los ataques como “un recordatorio devastador del costo humano de la guerra de drones en Sudán”. El grupo de los Quintet —integrado por la Unión Africana, la IGAD, la Liga Árabe, la UE y la ONU— exigió el cese inmediato de la escalada militar. Desde el inicio del conflicto en 2023, se estima que decenas de miles de personas han muerto y más de 11 millones han sido desplazadas, configurando una de las peores crisis humanitarias del planeta.
Una guerra que ya supera los 1,000 días
El conflicto entre las SAF y las RSF estalló el 15 de abril de 2023, cuando las fuerzas paramilitares atacaron bases militares en Jartum y otras ciudades del país. Lo que comenzó como una disputa de poder sobre la integración de las RSF al ejército regular se convirtió rápidamente en una guerra civil a escala nacional. En enero de 2026, el conflicto superó los 1,000 días sin que se haya alcanzado un cese al fuego duradero, convirtiéndose en una de las guerras más prolongadas y olvidadas del siglo XXI.
El saldo humano es catastrófico. Se estima que aproximadamente 150,000 personas murieron solo en 2025, según el Comité Internacional de Rescate, cifra que se espera aumente en 2026. Casi 25 millones de personas enfrentan hambre severa o hambruna, y más de 12 millones han sido desplazadas de sus hogares, creando la mayor crisis de desplazamiento del mundo según la ONU. El conflicto ha partido al país en dos: las RSF controlan gran parte del oeste y el sur, mientras las SAF dominan el este, incluida la capital Jartum, recuperada en marzo de 2025.



