Nuevas sanciones de la UE golpean la economía rusa
La UE aprueba su 20.º paquete de sanciones a Rusia

La Unión Europea adoptó formalmente el 23 de abril de 2026 su vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, el más amplio hasta la fecha, en respuesta a la guerra en Ucrania. Las medidas apuntan directamente a la economía de guerra rusa, con restricciones que abarcan desde el sector energético hasta la industria militar y las redes de evasión de sanciones a nivel global.
El paquete incluye 120 nuevas designaciones individuales con prohibiciones de viaje, congelación de activos y restricciones de transacciones. Además, añade 46 embarcaciones a la lista de la llamada “flota fantasma”, elevando el total acumulado a 632 buques. Se impusieron bloqueos de transacciones a 20 bancos rusos y cuatro entidades financieras extranjeras acusadas de facilitar la evasión de sanciones.
Por primera vez, la UE activó su herramienta anticontrabando al prohibir exportaciones de maquinaria de control numérico y equipos de radio a Kirguistán, país señalado como puerta de entrada de bienes hacia Rusia. Decenas de empresas en China, Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Uzbekistán también fueron incluidas en listas negras por suministrar productos de doble uso.
La aprobación del paquete estuvo bloqueada desde finales de febrero, cuando Hungría y Eslovaquia vetaron las medidas en disputa por el oleoducto Druzhba. El desbloqueo llegó el propio 23 de abril, tras la reanudación del flujo de petróleo a Eslovaquia después de una suspensión de casi tres meses. La adopción también liberó un préstamo de €90 mil millones para Ucrania correspondiente al período 2026–2027.
Moscú reaccionó con dureza. La misión rusa ante la UE calificó las medidas de “arbitrariedad y agresión” contrarias al derecho internacional, argumentando que solo las sanciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU son legítimas. Rusia advirtió que tomará represalias ante lo que describe como “chantaje económico” y aplicación extraterritorial de sanciones.



