León XIV y la UE claman por el fin de la guerra en Irán

El papa León XIV y los líderes de la Unión Europea alzaron la voz este fin de semana para exigir el cese de las hostilidades en Irán, donde el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero ha dejado ya cientos de víctimas civiles y amenaza la estabilidad del comercio mundial.
Durante una misa en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en Ponte Mammolo, a las afueras de Roma, el pontífice denunció la “absurda pretensión” de resolver los conflictos mediante la guerra. “Pongan fin a la violencia para que puedan reabrirse las vías del diálogo. La agresión nunca podrá producir la justicia, la estabilidad y la paz que los pueblos buscan”, declaró León XIV ante miles de fieles reunidos en la plaza de San Pedro. El papa hizo especial referencia al ataque con misiles contra una escuela primaria en Minab, Irán, que causó la muerte de más de 165 personas, en su mayoría niños.
En paralelo, los ministros de Asuntos Exteriores de los Veintisiete se reunieron este lunes en Bruselas por primera vez de forma presencial desde el inicio del conflicto. La agenda incluyó los obstáculos a la navegación por el estrecho de Ormuz —por donde transita el 20% del comercio mundial de petróleo— y la aprobación de sanciones contra 19 personas y entidades vinculadas a la represión interna en Irán.
Sin embargo, Europa no habla con una sola voz. Los países nórdicos, encabezados por el primer ministro noruego Jonas Gahr Støre, dejaron clara su posición: “No somos parte de esta guerra. No la empezamos. Pero a todos nos afecta.” Støre, acompañado por los líderes de Canadá, Finlandia, Suecia, Dinamarca e Islandia, criticó además la ausencia de un plan claro por parte de Estados Unidos e Israel, cuyas acciones han provocado represalias iraníes en al menos diez países de Oriente Medio.
Desde Teherán, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, abrió una ventana diplomática al declarar que su país está dispuesto a considerar cualquier propuesta que contemple “el fin total” de la guerra. Una señal que, aunque tenue, fue recibida con cautela en Bruselas.
La crisis no solo tiene dimensiones humanitarias y geopolíticas. Un alto funcionario europeo advirtió que Rusia parece ser uno de los actores que más se beneficia del conflicto, mientras la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, instó a movilizar “todas las herramientas de diplomacia migratoria” ante un escenario cada vez más incierto.



