Doping en las paradas: el dato que alerta al sector moto
1 de cada 4 mototaxistas dio positivo en doping

En el artículo 4 de esta serie conocimos el resultado más alentador del período: durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo 2024-2025, el 94.1% de las provincias evaluadas no reportó ningún accidente de mototaxistas. Solo dos incidentes y un fallecido en 34 provincias monitoreadas por más de 40 asociaciones y federaciones. Un número histórico para un país que lidera el ranking mundial de accidentalidad vial. Pero ese mismo informe dejó una pregunta sin responder: si la formación está funcionando y los accidentes están bajando, ¿qué otros factores de riesgo siguen activos en las paradas? Los operativos antidoping tienen la respuesta, y es incómoda.
Hay datos que un programa honesto no puede esconder detrás de sus logros. El 6 de marzo de 2026, en el Restaurante Vizcaya de Santo Domingo, la Licenciada Marcia Margarita Rodríguez eligió presentar uno de esos datos frente a todos los medios de comunicación convocados a la rueda de prensa de MotoBen, sin filtros y sin evasivas: el 27.5% de los mototaxistas evaluados en los operativos antidoping dio positivo. Uno de cada cuatro conductores en servicio activo presentó sustancias en su organismo al momento de ser evaluado.
Esa decisión de transparencia no es un detalle menor. Es una declaración sobre el tipo de programa que MotoBen quiere ser: uno que mide todo, informa todo y enfrenta todo, incluso lo que resulta más difícil de admitir.
Los operativos: metodología y alcance
Los operativos antidoping se realizaron en dos fases, evaluando a un total de 40 mototaxistas mediante pruebas clínicas y de detección de sustancias psicoactivas. Los resultados globales de las pruebas arrojaron 26 negativas y 12 positivas, mientras que a nivel de conductores individuales se identificaron 29 negativos y 11 positivos. La diferencia entre el número de personas y el de pruebas positivas indica que al menos un conductor presentó más de una sustancia activa en su organismo al momento de la evaluación.
La cobertura de los operativos abarcó varias paradas del área metropolitana de Santo Domingo, con presencia en dos momentos distintos, lo que permitió comparar resultados entre el primer y el segundo operativo por parada y detectar patrones de recurrencia.
El mapa de las paradas: dónde se concentra el problema
El análisis por parada revela una distribución que no es uniforme y que tiene implicaciones directas para la estrategia de intervención del programa:
La parada Magnolia-24 de Abril presenta los índices más altos en ambos operativos, con siete positivos acumulados entre las dos fases. Le sigue Máximo Gómez con seis, y Los Taínos con cuatro. La recurrencia de positivos en las mismas paradas entre un operativo y el siguiente es el dato más preocupante del informe: no se trata de casos aislados sino de un patrón que persiste en el tiempo dentro de comunidades específicas.
Lo que significa conducir bajo los efectos de sustancias
Conducir una motocicleta bajo los efectos de sustancias psicoactivas no es solo una infracción administrativa. Es una amenaza directa y simultánea a tres vidas: la del conductor, la del pasajero que lleva en la parte trasera y la de cualquier peatón o conductor que comparta la vía en ese momento. En un contexto donde las motocicletas son el vehículo más vulnerable del tráfico urbano y donde República Dominicana ya encabeza las estadísticas mundiales de accidentalidad, este factor de riesgo añade una urgencia que el programa no puede postergar.
La correlación entre consumo de sustancias y accidentalidad está documentada en múltiples estudios internacionales. Los reflejos se ralentizan, la percepción de distancia se distorsiona, la toma de decisiones se ve comprometida. En las vías de Santo Domingo, donde el margen de error es mínimo y la velocidad de los eventos es máxima, esa combinación puede ser fatal.
La respuesta del programa: rehabilitación, no solo sanción
Frente a estos resultados, la Lic. Rodríguez fue explícita sobre el enfoque que MotoBen está adoptando. “Identificar el problema es el primer paso para resolverlo. No podemos hablar de formalización sin hablar de seguridad activa en las vías”, declaró durante la rueda de prensa. El equipo anunció que trabaja en un protocolo específico de intervención que prioriza la rehabilitación sobre la sanción, con tres componentes clave.
El primero es la identificación y referimiento: los conductores con resultados positivos son canalizados hacia orientación especializada, no simplemente sancionados y devueltos a la calle. El segundo es el seguimiento individualizado: se evalúa caso a caso la continuidad del conductor en el proceso de certificación de MotoBen, con criterios claros y aplicados de forma consistente. El tercero es la reintegración acompañada: el objetivo no es expulsar del sector a quienes enfrentan este problema sino acompañar su proceso de cambio con herramientas reales, seguimiento continuo y una red de apoyo que el programa está construyendo en coordinación con instituciones de salud pública.
Un problema que trasciende al individuo
El consumo de sustancias en el sector mototaxi dominicano no es un problema de voluntad individual. Es el resultado de condiciones estructurales que el programa también debe atender: jornadas de trabajo que pueden superar las doce horas diarias, ingresos variables e inciertos, ausencia histórica de protección social, presión económica constante y una cultura laboral que durante décadas normalizó ciertos comportamientos como mecanismos de resistencia al agotamiento.
Formalizar al motoconchista sin atender esas condiciones sería construir sobre arena. Por eso MotoBen no trata el problema del doping como un asunto de policía sino como una dimensión más del proceso integral de transformación que el programa propone. La inclusión financiera, la infraestructura de las paradas inteligentes, la reducción de la jornada por eficiencia de la moto eléctrica: todos esos elementos contribuyen indirectamente a crear condiciones en las que el consumo de sustancias deja de ser una respuesta funcional al agotamiento.
El 27.5% de positividad es un número que hay que reducir. MotoBen sabe por qué existe, sabe dónde está concentrado y está construyendo las herramientas para atacarlo. Eso es exactamente lo que un programa serio hace con sus datos más difíciles.
Lo que viene en el Artículo 6
Hasta ahora esta serie ha hablado de programas, metodologías, exámenes y operativos. Pero detrás de cada estadística hay una persona: un conductor con nombre, cédula, parada fija y una historia que el sistema ignoró durante décadas. En el próximo artículo construimos la radiografía humana del sector: quiénes son los 520 motoconchistas registrados en 15 paradas del área metropolitana, de dónde vienen, en qué condiciones operan y qué revelan los datos de formalización de 2022 sobre la magnitud real de la informalidad que MotoBen está combatiendo parada a parada, municipio a municipio.



