CELAC condena operación militar contra Nicolás Maduro
Canciller cubano exige liberación del presidente Maduro

El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, pronunció un contundente discurso durante la reunión de urgencia de Cancilleres de la CELAC, donde denunció lo que calificó como una agresión militar ilegal y criminal de Estados Unidos contra Venezuela. El canciller cubano caracterizó las acciones estadounidenses como actos de terrorismo de Estado que violan flagrantemente la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
Rodríguez Parrilla condenó específicamente la operación militar contra instalaciones civiles y militares en Caracas y otras ciudades venezolanas, así como el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores. El diplomático cubano calificó estos hechos como actos delincuenciales que quebrantan la paz regional y vulneran la soberanía e integridad territorial de Venezuela, además del derecho inalienable del pueblo venezolano a su libre determinación.
El canciller destacó que estas acciones reviven las intenciones de dominación directa mediante el uso de la fuerza militar sobre América Latina y el Caribe. Rodríguez Parrilla enfatizó que la agresión contra Venezuela debe ser asumida por el conjunto de naciones de la CELAC como una agresión contra toda la comunidad regional, recordando que América Latina y el Caribe no es territorio en disputa ni pertenece a nadie más que a sus propios pueblos.
Cuba rechazó categóricamente lo que describió como el intento de reimponer la Doctrina Monroe y los instrumentos de dominación que tratan a la región como “esfera de influencia” o “patio trasero”. Rodríguez Parrilla calificó al gobierno estadounidense como “imperialista y fascista”, subrayando la gravedad de la situación actual.
El ministro cubano hizo un llamado urgente a movilizar los esfuerzos diplomáticos y políticos tanto en la región como a nivel global para demandar respeto al orden constitucional venezolano y la liberación incondicional e inmediata del presidente Maduro. Insistió en que constituye un imperativo legal, político y ético exigir garantías verificables de la integridad y seguridad del mandatario venezolano y su esposa.
Rodríguez Parrilla enfatizó que es deber de la comunidad internacional llevar esta denuncia con fuerza moral a todos los ámbitos multilaterales, particularmente a las Naciones Unidas, y reclamar la rendición de cuentas de los responsables de estas agresiones y las muertes producidas. El canciller concluyó con un llamado a la firmeza: “Defendamos los derechos de la familia venezolana, detengamos la guerra, detengamos el atropello. Actuemos con la firmeza y la determinación que las circunstancias demandan”.



