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RD y Haití refuerzan cooperación en la frontera

Seguridad, comercio y migración en la agenda bilateral

República Dominicana y Haití acordaron reforzar la cooperación bilateral en seguridad fronteriza, movilidad migratoria, comercio, inversión, conectividad aérea y control de actividades ilícitas. El compromiso fue alcanzado durante una reunión de trabajo celebrada el 3 de septiembre de 2026 en el Parque Industrial CODEVI, ubicado en Dajabón, en la frontera norte entre ambos países.

El encuentro fue encabezado por el ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Víctor “Ito” Bisonó, y la ministra de Asuntos Extranjeros y Cultos de Haití, Raina Forbin. Ambas delegaciones coincidieron en que la seguridad fronteriza y la gestión migratoria requieren mecanismos de coordinación más sólidos, debido a su impacto directo sobre la estabilidad, el comercio y la vida cotidiana de las comunidades fronterizas.

La reunión representa una señal de continuidad del diálogo bilateral en un momento particularmente sensible. La crisis de seguridad en Haití, marcada por el control territorial de grupos armados, la debilidad institucional y la presión humanitaria, tiene repercusiones inmediatas para República Dominicana: migración irregular, comercio transfronterizo, atención sanitaria, seguridad nacional, actividad económica y relaciones diplomáticas.

Una agenda de cinco ejes

La declaración conjunta coloca varios asuntos en el centro de la relación entre ambos países. No se trata únicamente de controlar la frontera, sino de crear condiciones de mayor gobernanza, intercambio formal y estabilidad regional.

Eje de trabajo Objetivo planteado
Seguridad fronteriza Fortalecer coordinación, control, vigilancia y combate a economías ilícitas
Movilidad migratoria Mejorar mecanismos de gestión y cooperación en asuntos migratorios
Comercio bilateral Promover formalización, transparencia y mayor dinamismo económico
Inversión y cooperación económica Impulsar actividades productivas, empleo e intercambios entre ambos países
Conectividad aérea y consular Ampliar conexiones y normalizar servicios consulares cuando existan condiciones de seguridad

Las delegaciones discutieron específicamente el combate a las economías ilícitas en la zona fronteriza, un punto relevante para enfrentar contrabando, tráfico de mercancías, explotación laboral, trata de personas y otras redes que se benefician de la falta de controles o de la vulnerabilidad de las personas migrantes.

El énfasis en formalizar el comercio también es clave. Las comunidades de la frontera dependen en gran medida del intercambio de productos, servicios y mano de obra. Cuando ese comercio opera mediante canales organizados, documentados y seguros, puede generar ingresos, reducir riesgos y fortalecer la actividad económica local. Cuando predomina la informalidad, aumentan las oportunidades para intermediarios ilegales, evasión, corrupción y redes criminales.

La seguridad haitiana importa a RD

República Dominicana y Haití también acordaron impulsar gestiones ante la comunidad internacional para garantizar el despliegue completo y la renovación del mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas, GSF, en Haití. La misión fue aprobada por la Resolución 2793 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el 30 de septiembre de 2025.

La GSF busca apoyar a las autoridades haitianas en el restablecimiento de la seguridad, el fortalecimiento institucional y la creación de condiciones para una paz sostenible. Sin embargo, el despliegue de la fuerza se encuentra incompleto. De los 5,500 efectivos previstos, alrededor de 450 agentes procedentes de Chad estaban presentes en Haití a inicios de septiembre de 2026.

El mandato de la fuerza vencía a finales de septiembre, por lo que ambos gobiernos respaldaron su renovación y una mayor movilización de recursos financieros, logísticos y operativos.

Para República Dominicana, la estabilización de Haití no es un asunto externo o distante. Una mejora en la seguridad haitiana puede reducir presión sobre la frontera, contener el desplazamiento forzado, facilitar el comercio formal, permitir la normalización de servicios consulares y crear mejores condiciones para el diálogo bilateral.

La posición dominicana ha sido consistente: la crisis haitiana requiere una respuesta internacional más amplia. En julio, el Gobierno dominicano pidió ante el Consejo de Seguridad de la ONU completar progresivamente el despliegue de la GSF, reforzar el embargo de armas, aplicar sanciones a quienes financian pandillas y fortalecer las instituciones haitianas.

Frontera, soberanía y cooperación

La cooperación bilateral no sustituye las políticas de control fronterizo de cada Estado. República Dominicana ha sostenido una política de refuerzo de vigilancia y regulación migratoria, mientras Haití enfrenta la necesidad de recuperar capacidades institucionales y territoriales afectadas por la violencia.

Sin embargo, una frontera más segura requiere comunicación entre autoridades, protocolos claros y acciones coordinadas. La movilidad humana, el comercio y la seguridad no desaparecen con el cierre de un punto fronterizo: cambian de ruta, se desplazan hacia zonas más vulnerables o caen bajo el control de redes informales. Por eso, la cooperación puede ser un complemento necesario para ejercer soberanía de manera más efectiva.

Las prioridades para que este diálogo genere resultados concretos incluyen:

    • Intercambio de información entre autoridades migratorias, policiales, aduaneras y judiciales.

    • Coordinación para combatir redes de contrabando, trata de personas y tráfico ilícito de migrantes.

    • Protocolos seguros y verificables para la movilidad y el retorno de personas.

    • Reglas más claras para el comercio y la inversión en la frontera.

    • Apoyo a iniciativas productivas que creen empleo y actividad económica formal.

    • Reapertura progresiva de servicios consulares dominicanos en Haití cuando la seguridad lo permita.

    • Participación de organismos internacionales en la asistencia humanitaria, seguridad y desarrollo.

    • Seguimiento público a los compromisos de la declaración conjunta.

Ambas partes expresaron voluntad de que las operaciones consulares dominicanas en Haití puedan normalizarse tan pronto las condiciones de seguridad permitan el funcionamiento adecuado de cada jurisdicción.

Un diálogo necesario

El encuentro en CODEVI no resuelve por sí solo los problemas acumulados en la relación dominico-haitiana ni la crisis de seguridad haitiana. Pero confirma que, incluso en un contexto de alta tensión, ambos países reconocen la necesidad de mantener canales diplomáticos y una agenda de trabajo.

La cooperación fronteriza puede ayudar a gestionar mejor la movilidad, reducir actividades ilícitas, apoyar el comercio formal y prevenir incidentes. A la vez, la solución de fondo para Haití depende de una respuesta internacional sostenida que combine seguridad, asistencia humanitaria, fortalecimiento institucional, desarrollo económico y procesos políticos legítimos.

La declaración conjunta coloca un mensaje importante sobre la mesa: la estabilidad de la frontera no depende únicamente de barreras físicas ni de operativos. También requiere coordinación, comercio regulado, instituciones funcionales y una respuesta real a la crisis de seguridad que enfrenta Haití.

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