Opinión

¿Es el 2028 la última estación de Leonel Fernández?

La política dominicana ha sido generosa con pocos liderazgos como el del doctor Leonel Fernández. Tres veces presidente de la República, protagonista de una etapa de profundas transformaciones institucionales y de infraestructura, ha demostrado una extraordinaria capacidad para reinventarse.

Sin embargo, la política también es implacable con el paso del tiempo. Y precisamente el tiempo parece haberse convertido en su adversario más complejo. La pregunta no pretende ser una sentencia, sino una invitación al análisis: ¿es el 2028 la última oportunidad real de Leonel Fernández para regresar al Palacio Nacional?

Fernández gobernó entre 1996 y 2000, retornó en 2004 y completó dos períodos consecutivos hasta 2012. Desde entonces, han transcurrido cuatro períodos presidenciales sin que haya vuelto al poder: dos bajo la administración de Danilo Medina y dos bajo el liderazgo del PRM. Tras las controvertidas primarias del PLD en 2019, decidió abandonar la organización y convertir al antiguo Partido de los Trabajadores Dominicanos en la Fuerza del Pueblo. Muchos apostaron a que ese nuevo proyecto absorbería progresivamente la estructura peledeísta.

Pero los hechos parecen haber seguido otro rumbo. En las elecciones de 2024, Luis Abinader obtuvo 2,507,297 votos (57.44 %); Leonel Fernández alcanzó 1,259,427 sufragios (28.85 %); y Abel Martínez, del PLD, 453,468 votos (10.39 %). Más de un millón doscientos mil votos consolidan a la Fuerza del Pueblo como principal fuerza opositora, pero no constituyen, por sí solos, una mayoría suficiente para ganar.

El cálculo político de que el desplome del PLD provocaría una migración masiva hacia la Fuerza del Pueblo no se ha materializado en la dimensión esperada. El PLD continúa conservando estructuras, cuadros y militantes dispuestos a reconstruir su espacio político. Mientras tanto, el PRM mantiene la ventaja natural del poder y una capacidad competitiva que sigue siendo significativa. De cara al 2028, Leonel Fernández enfrenta un desafío mayor: crecer más allá de su voto tradicional. Necesita conquistar nuevas generaciones, independientes y sectores desencantados, en un país políticamente distinto al que lo llevó a la Presidencia en sus años de mayor esplendor.

La verdadera interrogante no es si Leonel puede competir. Puede hacerlo. Tampoco si conserva liderazgo. Lo conserva. La cuestión es si el país político que hizo posibles sus victorias anteriores sigue existiendo bajo las nuevas realidades sociales y electorales. Si el 2028 no le devuelve el poder, probablemente no estemos ante una derrota cualquiera, sino ante el cierre de uno de los ciclos políticos más trascendentes de la democracia dominicana contemporánea.

No sería el final de un dirigente irrelevante. Sería la despedida electoral de uno de los estrategas más influyentes, brillantes y debatidos de las últimas décadas. Y será el pueblo dominicano quien decida si apuesta nuevamente por una experiencia conocida o si, definitivamente, abre paso a una nueva etapa de liderazgos. Como ocurre siempre en democracia, la última palabra no pertenece a los analistas ni a los partidos. Pertenece a los ciudadanos.

José Rafael Padilla Meléndez

José Rafael Padilla Meléndez es un destacado docente y político en la República Dominicana, conocido por su compromiso con el desarrollo educativo y social. Ha trabajado incansablemente para modernizar la educación, integrando tecnologías emergentes en la formación de maestros, y ha creado programas innovadores para mejorar la enseñanza de las matemáticas. Además, su influencia en el ámbito político se refleja en su análisis crítico sobre reformas constitucionales y políticas públicas, promoviendo la institucionalidad y la justicia en el país.

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